En el barco había tres piscinas. Las piscinas estaban llenas de agua de mar, en el centro se encontraba la piscina más profunda de entre 1, 35 y 1, 50 metros de profundidad y junto a ella, a cada lado, se encontraban otras dos piscinas con una profundidad máxima de unos 30 centímetros.
Te podías bañar cuando tú quisieras, excepto algunas veces cuando las estaban limpiando o cuando tenían una red puesta para que no entrara nadie. Se podían bañar todos juntos sin necesidad de estar separados por grupos de chicos o de chicas.

Además también había jacuzzis. Los jacuzzis eran redondos y estaban encima de unas plataformas, echaban burbujas y chorros de agua a presión que te daban masajes.
Tenias un límite de veinte minutos para estar en los jacuzzis y si te llevabas la toalla y no la devolvías tenías que pagar 12 euros.
Te podías bañar cuando tú quisieras, excepto algunas veces cuando las estaban limpiando o cuando tenían una red puesta para que no entrara nadie. Se podían bañar todos juntos sin necesidad de estar separados por grupos de chicos o de chicas.

Además también había jacuzzis. Los jacuzzis eran redondos y estaban encima de unas plataformas, echaban burbujas y chorros de agua a presión que te daban masajes.
Tenias un límite de veinte minutos para estar en los jacuzzis y si te llevabas la toalla y no la devolvías tenías que pagar 12 euros.
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